POLITICA - REGIONALES (22/02/12)
Un enfrentamiento estéril y potencialmente catastrófico

Por Lucas Diaz
Un duro y peligroso contrapunto entre el poder político y el poder judicial, provocado por la difícil situación que atraviesa la provincia en materia de seguridad, amenaza con llevarse puesto todo el sistema institucional del Chubut si se siguen vertiendo irresponsables declaraciones de ambos bandos del conflicto.
Esta alarmante situación recuerda los mas oscuros tiempos del dasnevismo, donde el por entonces gobernador Mario Das Neves atacaba sin ton ni son a los miembros del Poder Judicial sin estimar el daño institucional que le causara a la provincia.
Hoy la situación se ve repetida por declaraciones y acciones de un preocupante grado de irresponsabilidad de actores que deberían propiciar el dialogo y las medidas ejecutivas para coordinar el trabajo con el fin de sacar a la provincia de este lamentable grado de desprotección, ya sea del lado delictivo como del lado policial.
En su lugar apelan a declaraciones y golpes de efecto para cubrir su inoperancia e impericia para solucionar los problemas que aquejan a los chubutenses.
El detonante se dio en la ciudad de Comodoro Rivadavia, donde su intendente Néstor Di Pierro, a raíz de los reiterados delitos y le asesinato de un remisero en esa ciudad, encabezó una marcha de vecinos hacia la Fiscalía de esa ciudad para reclamar que la Justicia actúe con mayor velocidad, eficiencia y severidad para encarcelar a los delincuentes.
Al termino Di Pierro dijo que "si el jueves, día del aniversario de la ciudad, no hay delincuentes presos, no habrá festejo. Y si la Justicia no los encarcela, los iremos a buscar nosotros."
Estas peligrosas declaraciones, propias mas del Far West que de un estado de derecho, no hacen mas que revelar las limitaciones de los gobernantes chubutenses para ejercer el poder que le ha conferido el pueblo.
Las declaraciones de Di Pierro no hacen otra cosa que invitar a que la sociedad tome justicia por mano propia, lo que puede derivar en una caótica situación, incompatible en tiempos de democracia.
Si bien los integrantes de la Justicia chubutense no son precisamente vacas sagradas y en gran medida tienen también su grado de responsabilidad, el método elegido por el intendente de Comodoro Rivadavia no es el correcto.
En este contexto, las declaraciones de la clase política suenan más a caza de brujas que de búsqueda de soluciones concretas.
“La actitud de Miquelarena genera licencia para delinquir” disparó el gobernador Martín Buzzi, contra el Procurador General de la provincia, quien asumiera luego de la bochornosa destitución de su predecesor, Eduardo Samamé. Tanto Buzzi como Touriñan en su momento fueron parte del gobierno que hizo de la inconstitucionalidad una moneda corriente en Chubut.
Por su parte Miquelarena contestó que "la principal función de los Fiscales de Chubut es dirigir la investigación los delitos que se comenten y en su caso pedir a los jueces que impongan las penas que correspondan a los delincuentes, pero evitar que esos hechos ocurran y brindar seguridad a la comunidad, compete -en forma prioritaria- al Poder Ejecutivo, al Ministro de Gobierno, a la Policía del Chubut".
Por su parte desde otros sectores de la Justicia se escucharon voces de repudio a las declaraciones del poder político.
La Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales, dijo que "tenemos un problema institucional grave con el perfil de los políticos de la provincia del Chubut, no es Di Pierro solo", en tanto el Ministro del Superior Tribunal de Justicia, Dr. Alejandro Panizzi declaró que "apretar a un juez o un fiscal con escarches, me parece una canallada" al tiempo que agregó que "cuando se ataca a una constitución hay que ser cuidadosos".
En el medio de toda esta obra teatral de bajo presupuesto se encuentra la gente que aguarda que tanto los politicos como los magistrados dejen de disparase acusaciones mutuamente y actúen para brindarle a la sociedad la seguridad que se merece.
La búsqueda de soluciones no deben ser ni los medios de prensa ni las tribunas, donde últimamente se escuchan todo tipo de declaraciones. Es el momento para buscar soluciones en el marco de la razón ante este grado de locura e inestabilidad social y política que se vive en Chubut.
La delicada situación que vive la Policía del Chubut y la proliferación de sectores vandálicos no puede ser subsanada con reiteradas lavadas de mano y acusaciones estériles.
Tanto Buzzi, como Touriñan, Di Pierro, Miquelarena, los Fiscales de la provincia, jueces y el resto de los miembros de la Justicia del Chubut son responsables. Todos tienen que brindar respuestas a las demandas de la sociedad.
Este jueves, cuando Comodoro Rivadavia festeje un nuevo aniversario de su fundación, nada de lo que se pretende seguramente se logrará.
Ni la Justicia encarcelará a los delincuentes de la noche a la mañana, ni la sociedad siguiendo los alocados consejos de su intendente tomará justicia por mano propia.
Nada habrá cambiado. Porque ésta no es la forma para cambiar esta preocupante realidad.
Cada cual desde su ámbito de competencia debe comprometerse con la causa y buscar los consensos necesarios para solucionar los problemas en Chubut.
De otra forma, la situación seguirá creciendo tan violenta, peligrosa y preocupante como implacable hacia un punto de no retorno. Será en ese momento cuando la sociedad deje de escuchar a sus representantes y autoridades y allí, con el caldo de cultivo de años de inacción y declaraciones imprudentes, explote una irreversible crisis social.
Ese no será el momento para juntarse a arreglar la situación. El momento es ahora, cuando todavía se puede hacer algo y recuperar un poco de credibilidad de la sociedad, que azorada mira como la clase política y la Justicia los toma de rehenes en esta fútil guerra de vanidades.
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